Archivo mensual


  CaprichosDVDCano :: 24.07.2007 @ 01.50

No sabría decir por qué nos gustan, pero nos gustan. No hay cuatro iguales, realmente no hay dos iguales, y es algo bello, atrayente y que motiva. Naturalmente a quien motive, yo hablo como hombre heterosexual, pero las combinaciones son varias, y a mucha gente no le dirá nada un buen par de tetas.

Este vídeo, que descubro gracias a Eduardo Arcos Arturo J. Paniagua, procede de una web de nombre descriptivo: Please, show them to me (Por favor, enseñámelas). Es un homenaje al destape (superior) femenino en el cine. De Phoepe Cates a Madonna, pasando por la Jolie o una increíble Theron. No me podría decidir por unas, aunque la apertura y cierre del vídeo no está nada mal.

Si alguien considera esta nota machista, le pido que se apiade de nosotros. Somos así. Nos gustan.

ADVERTENCIA: El vídeo que aparece a continuación contiene escenas de desnudos femeninos sin actitudes sexuales. Es tu responsabilidad verlo o no.

  General, Mass MediaDVDCano :: 24.07.2007 @ 01.23

Han decidido rectificar. Su nueva portada, la de esta semana (El Jueves es la revista que sale los miércoles, como todo el mundo sabe) está ya puesta en su rediviva web. Apuesto a que este número se va a vender como nunca. No tiene ninguna gracia, ni la patochada del de los manguitos (o sea) ni la reacción (reacción de reaccionario) de algunos medios (ABC y similares), pero tampoco digo en broma lo de que yo quiero un embargo de esos, y a romper los récords de visitas.

El Jueves rectifica

  DesvaríosSenador Palpatine :: 23.07.2007 @ 10.17

El amo de los sueños despertó de su letargo.

Surgió en medio del caos, moviéndose con la elegancia de un delfín en el centro de un maremoto, donde los demás se sentían pobres náufragos a punto de ser engullidos por las aguas.

Esquivó las olas al principio, surgiendo en medio de cortinas de lluvia, sereno, como un murmullo ronco y casi inaudible en el fragor de la tormenta.

Muchos habían estado meses adorando a ídolos paganos, enterrando en vida a un Dios que solo reposaba al acecho. Le vilipendiaron entonces, dijeron que estaba acabado, que nunca había sido el elegido, solamente uno más. Negaron entonces su magia y se mofaron de él. Sólo había sido flor de un día, dijeron entre risas vanas.

El apretaba los puños, contenía su ira. Prudente, en silencio, callaba y se lamía las heridas.

“Ya vendrán tiempo mejores”, rumiaba para sí. “Aún no ha llegado mi hora”.

Y llegó sin avisar, como un huracán inesperado que surge de repente en medio de la calma. Con un cielo oscuro, abierto en tromba de agua, con los elementos desatados. En medio de un infierno en el que los niños lloran, los hombres se encogen asustados, los guerreros luchan hasta el último aliento sin esperanza alguna y los Dioses muestran sus fauces hambrientas mientras una estruendosa carcajada se desborda de su boca.

A cuchillo, sin tomar prisioneros. Dejando una hilera de despedazados y maltrechos cadáveres a su paso.

Podía incluso haberse mostrado benévolo. Cuando ya la meta estaba cercana, el botín y la cacería habían sido suficientemente satisfactorios. Casi todo estaba hecho…

Pero solo “casi”.

Entonces los cielos se volvieron a abrir.

Solo faltaron rayos y truenos y una voz de ultratumba escupiendo fuego desde el mismo infierno.

Y en medio de todo, volvió a aparecer, con un cuchillo afilado entre las fauces. Oliendo la roja sangre fresca de sus enemigos, espoleado por el deseo salvaje de destrozar y desgarrar, convertido en un Dios glotón que engulle todo a su paso.

No hubo rivales, sólo meras marionetas que se deshicieron en medio de la lluvia como un frágil castillo de naipes. Polvo de arena de los sueños que se derramaba sobre el asfalto y convierte los cantos de los juglares en leyendas que permanecen a través de los tiempos.

“Yo estuve allí”, diré dentro de unos años.

“Le vi con mis propios ojos, no me lo contaron”.

Parecía un Dios vikingo con su yelmo plateado, una lanza brillante surgiendo de entre las aguas.

Y me hizo llorar como un niño y apretar los puños y lanzarlos contra el cielo. Me devolvió mis sueños y me enseñó que la magia nunca muere mientras haya alguien dispuesto a creer que todo puede ser posible.

Juro que nunca más volveré a olvidarlo.

  Mass MediaDVDCano :: 23.07.2007 @ 04.11

José Luis Martín Prieto es un tipo que aparenta la envidia y el resquemor de los fracasados. Sus artículos están cargados de un triste sentimiento de venganza, de una altivez que le lleva a despreciar a todo el que cree inferior a él mismo, que es casi todo el mundo. Le leí decenas de veces decir que Cebrián no sabía hacer el cierre de un periódico, que Polanco era un rehén en manos del que fuera el director de El País, tantas tonterías, tantas bravuconadas, tantas necedades. Eso sí, siempre trufadas de putas, orilleros, mucamas y maricones; que son de cita fija en la mayoría de sus escritos. Aunque más bien debería decir “eran”, porque hace un par de lustros que no le leo, y no podría asegurar que siga igual, aunque le he leído hoy de nuevo, y parace que no hubiera pasado el tiempo.

Estos días ha publicado Martín Prieto un artículo sobre Polanco, tras la muerte del editor. En el mismo se entremezcla su habitual desprecio hacia los demás con la mentira y la insidia, en una bajeza que contrasta con el tono respetuoso de casi todos estos días, incluyendo el editorial de su diario (El Mundo), que termina diciendo:

Su vida fue una sucesión de fundaciones, adquisiciones, conquistas y éxitos, y en su muerte es de justicia presentarle como uno de nuestros más grandes y notables contemporáneos.

Pero este desgraciado (infeliz) se dedica a mentir impunemente, precisamente algo que Polanco detestaba que se hiciera en sus medios. Dice Martín Prieto, comentando un encuentro entre Polanco y Alfonso Guerra, que:

La asociación surgió como la chispa, y el Gobierno empezó por venderles la Ser a precio de amigo, tras haber fracasado Prisa con Radio El País.

Luego continúa hablando de contubernios que ni merece la pena reproducir. Es simplemente mentira, una falacia indecente, que nos muestra a este sujeto como un mal, un pésimo periodista.

Prisa compra un porcentaje importante de las acciones de la cadena Ser, en manos de familias de arraigo en nuestro país, de marcado carácter liberal, como los Garrigues, los Fontán o los Valera. Luego accionistas minoritarios se pliegan a la evidencia de que la nueva propiedad manda en esa empresa, y venden también. Finalmente el estado se desprende del 25% que tiene en todas, repito todas, las empresas radiofónicas privadas de nuestro país, vendiendo su parte en este caso al accionista casi único de la Ser, o sea a la empresa de Polanco.

Durante el franquismo se tomaron una serie de medidas sorprendentes, muy intervencionistas, relacionadas con la radio. Tras desconfiar de la radio pública y montar dos cadenas de radio estatales, con nombres tan fascistas como REM (Red de Emisoras del Movimiento) y CAR (Cadena Azul de Radiodifusión), el régimen quiso demostrar a Europa que España no estaba tan atrasada en todos los ámbitos y tras la aparición de la FM, una banda de frecuencias radiofónicas que permitía una trasmisión del sonido de alta fidelidad, decide obligar a todas las empresas que explotasen una frecuencia de Onda Media (OM) a montar otra programación distinta para impulsar la Frecuencia Modulada. También había decidido el régimen que esas empresas cedieran un 25% de su propiedad al Estado, con lo cual se garantizaban un puesto en todos los Consejos de Administración de todas las radios. Eso hacía imposible que esas empresas tomaran decisión alguna sin que el Gobierno franquista tuviera conocimiento de ello.

Tras llegar Felipe González al poder tomó una serie de medidas que los gobiernos de centro anteriores no se habían atrevido a tomar. Las radios de REM-CAR, reconvertidas en Radio Cadena Española, se integrarían finalmente en Radio Nacional, con Pilar Miró como directora del ‘Ente’ (hoy ‘Corporación’). También cerraron o vendieron los diarios del Movimiento, que en época de Suarez habían sido rebautizados en operación de puro maquillaje como RMCSE (Red de Medios de Comunicación Social del Estado), acrónimo impronunciable donde los haya (en Madrid cerraron el diario Pueblo, fantástico en su etapa última). Finalmente decidieron salir también de las radios, con lo cual el Gobierno decidió vender su cuarta parte de participación en el capital social de las empresas, dando prioridad al resto de accionistas de las mismas.

Por todo lo cual, en la Cadena Ser era la empresa de Polanco quien tenía la primera opción de compra de esa participación del estado, y tras formalizarse la misma pasaba a ser, por fin, una cadena de radio totalmente privada. Pero eso no pasó solamente con esta cadena, el estado salió también de la COPE (Radio Popular) de los obispos (entonces casi en manos de las sacristías), de Radio España, Intercontinental (cuyo accionista principal era un destacado falangista) y de todas y cada una de las empresas radiofónicas de este país. Es más, tras una valoración inicial mucho más ventajosa para los compradores, hecha por los técnicos, el gobierno decidió subir el precio de esa participación, después de haber recibido González algún revés procedente precisamente de la cadena Ser.

¿Regaló el Gobierno la Ser a Prisa? Pues no, eso es una simple mentira, una despreciable mentira. Y personalmente al leer eso, siento tanta pena como asco.

  GeneralDVDCano :: 23.07.2007 @ 00.44

De todo lo que ha pasado en los últimos días me quedo con la decepción reinante entre los usuarios del iPhone. Leo que en Apple Hound han descubierto hasta 68 errores de programación que pueden conllevar pérdidas de datos y cuelgues del terminal (¡anda! como en las viejas versiones de Windows, y digo las viejas porque mi Vista no se ha colgado ni una sola vez, aparte del problema con una webcam de Logitech que ya solucionaron con la segunda actualización de sus controladores). Parece que las reclamaciones se acumulan y ya han devuelto su teléfono cientos de usuarios.

Y destaco este párrafo que leo en Al abordaje:

David Pogue, columnista ‘tecnológico’ de The New York Times, ha recibido la primera factura telefónica de su iPhone. ¡¡¡150 dólares!!! David había contratado un plan de 60 euros que le permite hablar durante 450 minutos y acceder a internet de forma ilimitada. El complejo documento que le han remitido consta de tres frondosas páginas en las que se le especifican unos gastos adicionales de los cuales, según él, no le habían informado al darse de alta. 36 dólares de activación, 26 de Voz, 13 de internet, 15 de impuestos… y 60 dólares más por un mes de adelanto. Casi nada.

No pocos se han aventurado a decir que el juguetito es el timo del siglo. Un gusano parece habitar en el corazón de la ‘manzana’.

Yo estoy encantado con mi nuevo N70, de nueva operadora además. Necesitaba cambiar de teléfono y Movistar me ha tratado más bien mal, así que he decidido ‘darles el besito’ (es una expresión de mi padre), y marcharme a otra compañía. Lo de los puntos de Movistar en una auténtica estafa. Fui a una tienda de la marca a cambiar mis puntos por un N70, ya que me costaba cero pesetas. En la tienda me dijeron que ese terminal estaba “súper agotado”, no agotado a secas. A la salida de la tienda, desde la calle, vi a través del escaparate a otro agente de la misma en una mesa haciendo firmar un contrato a una mujer, al tiempo que le daba la caja de su nuevo teléfono. Sí, lo habréis adivinado, era un N70. Es esa especie de mafia en la que tienen teléfonos para nuevas altas y otros diferentes para intercambiar por puntos, dando un peor trato (el peor posible) a sus clientes de hace años que a los nuevos.

Era cliente de Movistar desde hace más de diez años, pero estas cosas han terminado por hincharme las narices. Que se queden con mis puntos y sigan engañando a otros, que yo no volveré jamás a ser cliente de esa empresa.

:)