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Artículos archivados en esta categoría


  DesvaríosDVDCano :: 28.06.2009 @ 13.49

El principal problema de la política en nuestro país es, según yo lo veo, que algunos no tienen por objetivo batir al contrario, sino abatirlo.

Para que no quede en una cuestión semántica y haya quien termine esgrimiendo el diccionario, diré a lo que me quiero referir. A veces parece que no basta con ganar en buena lid al contrario, hacerse merecedor del galardón (en este caso el uso del poder, siempre durante un tiempo limitado en democracia), y quedar a la espera de una revancha (políticamente la siguiente confrontación electoral). Hay quien busca acabar con el contrario, doblegarlo y librarse de él. Ni siquiera se trata de dejarlo al pie de los caballos. No basta si no se le hace desaparecer.

Hemos tenido el precedente de políticos que tras gobernar desaparecían de la escena, con mayor o menor resignación. Del poder al júbilo, origen etimológico de jubilado. Son jubilados prematuros, quien sabe si por obligación en algún caso. También hemos vivido el caso del partido que pasaba de gobernar a desaparecer, de más de doscientos diputados a una docena. Sabemos lo que es eso, y aún así algunos lo desean.

Particularmente preferiría que quienes ahora gobiernan hiciesen oposición, y tras ese periodo volviesen al poder. Me parece sano. ¿O acaso algo impide al que ha gobernado seguir defendiendo su proyecto? ¿Tan grave e impactante es lo que encuentran ahí como para no querer volver? No se trata de añorar a nadie, y alguno de los que nos han gobernado tras la restauración democrática más vale que no se les ocurra volver. Pero desearía ver esto que digo. Nada de rivales abatidos. Solamente batidos en buena lid, facilitando la alternancia de poder. Batir sin abatir.

  DesvaríosSenador Palpatine :: 27.05.2009 @ 14.11

Hace veintitrés años, yo lloraba desde mi casa porque en Sevilla once tíos perdían la primera final de mi vida.

Hoy llego a Sevilla, a emborracharme y a que el puto destino nos devuelva lo que nos debe, con media docena de chavales de una Masía, cuatro negros, un argentino enano que se vistió de humano para jugar al fútbol y un tipo de Albacete que me pone la piel de gallina.

Y será en Roma, donde los héroes se convierten en dioses, donde se escriben con sangre las putas leyendas.

Nada puede salir mal. Ya está escrito en el azul del cielo y en el rojo y dorado de las llamas del infierno.

  DesvaríosSenador Palpatine :: 17.05.2009 @ 01.20

Dedicarte unas tristes palabras, a ti, que has tejido las más hermosas, es sólo una sandez propia de un imbécil como yo.

Creerme capaz de firmarte un epitafio en mi memoria, es un puro atrevimiento que no merece más que pasar página.

Sin embargo, es media noche, peino casi los cuarenta, me invade el silencio y pienso en ti. Delgado, roto en el alma por aquella Marga que se fue y te dejó ya sin motivo para apartar la mirada del vacío.

Hace mucho que no te escucho ya y sólo vivo de tus recuerdos. Me duele enfrentarme a una realidad que no quiero ni saber. Me acojona volver a escuchar tu azul. Me mata el miedo de pensar que no hay salida. Sé que la hay y que el futuro es una promesa de esperanza que no dejaré escapar. Por eso seguiré convenciéndome a mí mismo de que es sólo una leyenda urbana la que cuenta que alguna de tus canciones no es una bella historia de amor a una mujer de dulce carne y frágiles huesos.

Podría recordar ahora una docena de tus letras que me llenaron el alma. Desde las más conocidas, hasta las más oscuras y escondidas entre los surcos. Nuca escribiré ni un millón de folios que vagan por una de tus líneas, pero por culpa de tipos como tú (que se cuentan con los dedos de una mano), un día comencé a emborronar cuadernos, tratando de dar forma a algo, para convertirme al final en un aprendiz de nada.

No hace falta más palabrería estúpida, incapaz de definir la magia de tu voz apagada y casi ausente, de esa poesía que nadie como tú ha engarzado con la música.

Dejo una de tantas, quizás (seguro) escogida porque un pirata un día la busco entre las que poblaban un karaoke en un lugar apartado del mundo.

Descansa en paz, dulce príncipe.

(Espero que me perdones, amigo. Hacía días que no entraba y no había visto la tuya hasta hace un momento).

  DesvaríosDVDCano :: 12.05.2009 @ 18.07

Durante unos años tuve como compañero de trabajo a un sordomudo. Manolito era el que más se enteraba de todo en la oficina. Su incapacidad auditiva no le impedía tener una capacidad muy desarrollada para captar el más mínimo detalle. Un día me llamaron desde otra oficina de la misma empresa para darme una mala noticia. Mantuve la conversación en un tono normal desde el teléfono de mi mesa, en una sala en la que estaba rodeado de seis o siete personas más. Manolito estaba delante de mí y, por supuesto, era el único que no podía escucharme. Al colgar nadie se había enterado de mi conversación. Bueno, nadie salvo él. Me llamó la atención con uno de esos sonidos que salían de su garganta, porque Manolito no tenía voz pero hablaba por los codos. Y a continuación me preguntó: “¿Qué pasa?”. Cuando le contesté que nada no quedó contento. “Sí, te pasa algo. ¿Qué pasa?”, repetía.

Desde entonces he aprendido no solamente que se pueden superar los obstáculos aparentemente más complicados, sino que además es posible sacar provecho de ello. Manolito ‘el mudo’ no podía escuchar pero se enteraba antes que nadie de casi todo. Su capacidad de observación era mayor que la de los demás, sabiendo aprovechar sus recursos y procesando la información a su alcance de forma óptima.

Todo esto me ha sido de gran utilidad cuando me he puesto a comentar un reality show televisivo. Pocas son las veces que tengo problemas para comunicar lo que pienso, más bien al contrario debo dosificarme para no resultar cansino y repetitivo. Pero muchas veces me parece que me faltan ojos y oídos, me siento ora ciego, ora sordo. O ambas cosas a la vez. Lejos de verlo como un inconveniente creo que ahora no me cuesta hacer de la necesidad virtud, sacar ventaja de la desventaja, o de la desgracia beneficio, si se quiere decir así.

  DesvaríosDVDCano :: 13.04.2009 @ 13.40

Nos miramos fijamente un buen rato. Si alguien hubiera sido testigo de la estampa pensaría que no teníamos nada que decirnos. Pero no, no era eso. Aún no nos habíamos dicho todo. Nunca se dice todo.

Miramos sin abrir la boca buscando un gesto de aprobación. El más leve movimiento de un músculo en el rostro de alguno de los dos hubiera servido de pista. Estábamos relajados, felices. El vino había hecho su efecto, ni poco de demasiado. Todo parecía ir bien. Todo iba bien, ¡qué narices! Pero los dos necesitábamos lo mismo.

Decidí cortar el hielo. Con la mejor de mis sonrisas acabé con ese silencio lacerante y placentero a la vez, por extraño y contradictorio que parezca. Mi frase resonó con contundencia a nuestro alrededor. “Tuya es la palabra”, dije. Ella me miró. Y sonrío.

“Mi respuesta es sí”, me dijo. Y añadió: “Claro, claro que sí”. Nunca estuve tan satisfecho de haber dado la palabra. Una palabra que era mi palabra.

Luego chocamos nuestras copas y seguimos sonriendo. Poco más tarde los dos habíamos olvidado la pregunta, pero en nuestra conciencia estaba ya grabado que ella había dado su consentimiento y yo le había dado mi palabra. Aunque tal vez no fuera exactamente así.

  DesvaríosDVDCano :: 10.04.2009 @ 19.37

Las chimpances hembras mantienen relaciones sexuales más frecuentemente con aquellos machos que comparten la carne que cazan con ellas. ¿Sorprendido? Menudas putas, estas simias. Bueno, todos lo somos en parte. Unos más que otros.

La afirmación anterior pertenece a un estudio alemán, y ya sabemos lo que pasa con los científicos Podríamos tener un estudio que indicase lo contrario y nadie se echaría las manos a la cabeza. La ciencia es cambiante, dinámica, bastante caótica, y un poco puta, si me permiten la expresión.

Prometo no repetir más improperios en esta anotación. Lo que más me ha fascinado de esta información es su conclusión. Según dicen, los chimpances son capaces de hacer previsiones de futuro. Y digo yo que serán las chimpances, lo cual me cuadra bastante más. Ellas suelen hacer esas cosas, aunque ni se den cuenta y hasta lo nieguen. Un amigo dejó a su novia el día que descubrió una agenda que reposaba debajo del teléfono fijo en el domicilio que ambos compartían. Habían hecho planes de boda sin llegar a concretar nada. Ese fatídico día a mi amigo se le ocurrió ojear esa agenda, descubriendo que su novia había hecho planes de futuro, igual que las chimpances estas. En una página ella había anotado que cuando sus hijos fueran al colegio debían recordar comentar con el director no recuerdo exactamente qué cosa. El caso es que no tenían hijos, y esto ni siquiera lo habían planificado. Le produjo tal pavor que huyó poco después. No me imagino las explicaciones de ella cuando mi amigo le inquiriera sobre planes tan avanzados como ese. Qué mal rollo.

Sobre las chimpances previsoras he encontrado esto:

Los científicos llevaban años preguntándose los motivos que llevan a una hembra de chimpancé a elegir a su compañero de manada o por qué algunos machos comparten la carne que cazan con las féminas de la comunidad. El estudio del Instituto de Antropologia Evolutiva Max Planck, en Alemania, arroja luz sobre ambos aspectos de la vida de estos primates, oriundos de África y que comparten con los seres humanos el 95 por ciento del genoma.

La investigación se llevó a cabo en el Parque Nacional Taï de Costa de Marfil, allí los científicos Cristina M.Gomes y Christophe Boesch descubrieron que las chimpancés copulaban de manera más frecuente con aquellos machos que compartían la carne con ellas en al menos en una ocasión, en comparación con aquellos compañeros de manada que nunca cedían una parte de lo conseguido en la caza.

Aunque los machos mostraron mayor disposición a compartir la carne con aquellas hembras en periodo de celo, excluir estos episodios no alteró los resultados del estudio, publicado en la revista PLoS ONE y recogido por Europa Press. La conclusión de la investigación, en la que durante tres años se observó a una manada de cinco machos, 14 hembras y dos decenas de bebés, es que compartir la caza mejora las posibilidades del macho de aparearse.

No sé, la conclusión del científico habla de la “creciente evidencia que sugiere que los chimpancés pueden pensar en el pasado y en el futuro y que eso influye en su comportamiento presente”. Es interesante, no lo niego. Pero aún me lo parece más que “los machos que compartían la carne con las hembras doblaban sus posibilidades de copularse, mientras que las hembras, que tenían difícil conseguir comida por sus propios medios, incrementaban su ingesta de calorías sin sufrir los costes energéticos y el riesgo potencial de ser heridas en la caza”. Así dicho queda muy National Geographic. ¿Qué tal si lo simplificamos?

Para follar hay que compartir.

Es un buen lema, ¿no?

  DesvaríosSenador Palpatine :: 13.03.2009 @ 20.36

Llevo con es canción en la cabeza todo el día. En realidad llevo 20 años con ella clavada en las entrañas. Siempre supe que contaba la historia de mi vida. O que al menos narraba la historia de mis fracasos y de todo el cinismo que los años no han hecho más que cultivar y mimar.

Suena el fraseo de puto chulo neoyorquino, de quién mastica cada palabra y la escupe con el desprecio de saber que la muerte ya le ha rondado tantas y tantas veces como para poder mirarla a la cara y tomarse unas cuantas copas con ella. El no soy yo, pero está contandome todo lo que viviré y ya he vivido. Me gusta esconderme entre sus letras, sentir el calor en medio de la noche y saber que la princesa que vive en la colina me quiere a pesar de haber visto todo lo que soy y de conocer todas mis miserias y derrotas.

Como en una puta montaña rusa, me baja y me eleva desde la calma más absoluta hasta el puñetero fragor de la tormenta, mientras las guitarras me rompen el alma, desgarrando y desollándome la piel, desnudandome hasta reducirme a polvo, haciéndome sentir un niño solitario que abraza sus rodillas, mientras llora y se ahoga en mitad de la nada.

Río entre lágrimas saladas. Todo es un circo, una puta cloaca. Esta noche han matado a un comediante y esta ciudad se ríe de mí, porque ha visto mi verdadero rostro.

Y sigo siendo un payaso, incapaz de tener una idea original, no sea que me muera de jodido extasis.

Pero ya nada importa.

Porque sé que ella besará mi boca y borrará toda la mierda de mi vida. Y me enterrará entre sus muslos húmedos, derritiéndome hasta hacerme sentir el cabrón más afortunado del universo.

  DesvaríosDVDCano :: 03.03.2009 @ 17.21

Me planteo la siguiente duda: ¿Qué pensaría de mí mismo si yo no fuera yo? Es algo que he pensado en ocasiones. Por mi actividad en Internet desde hace años estoy sujeto a la crítica de mucha gente, generalmente en el ‘petit comité’ del propio espacio donde está desarrollada dicha actividad. Aunque modestamente también he tenido a veces críticas en otros sitios, de mayor o no tan grande calado.

Cuando llevas un tiempo te empieza a dejar de preocupar la crítica. En realidad, se pasa por varios estadios, al menos en mi experiencia. En el primero te contraría mucho cualquier análisis crítico, principalmente por falta de seguridad en uno mismo. Luego te das cuenta de que vas a estar obligado a asumir las críticas, de forma que mejor ir acostumbrándote. Más tarde, no solamente las aceptas sino que hasta las agradeces, por todo lo que comportan de atención en la labor propia. En la siguiente fase, en la que me encuentro, te preocupa más no gustar que las muchas críticas personales filtradas en medio de análisis más o menos constructivos.

Salvo aquellos que me son cercanos, a los que aprecio y cuya crítica o elogio es importante para mí, el resto me llega casi como si se estuviera hablando de un tercero. Es curioso que llegue un momento en que uno es capaz de observar tanto críticas como elogios con el desapego suficiente como para analizarlo friamente, sin apasionamientos. Y es útil, porque eso quiere decir que ni estás dejándote llevar por la marea amable del elogio (que debilita siempre), ni tampoco la crítica consigue paralizarte o condicionar tu labor.

A pesar de todo esto, me sigo haciendo la pregunta que enunciaba al comienzo de esta anotación. Y quizá soy excesivamente duro conmigo mismo si digo lo que muy probablemente pensaría. Creo que yo mismo no me leería, aunque respetaría mi trabajo. Pensaría que soy un poco estúpido y apreciaría como cosa positiva que parezco bastante libre a la hora de expresarme. A saber, igual pensaría todo lo contrario. Creo que aún no he llegado al punto de saber analizarme de verdad como si yo fuera otro.

  DesvaríosDVDCano :: 24.02.2009 @ 19.32

No me gustaría llegar a la conclusión sobre mí mismo de que soy un gran cínico. Hoy me he dado cuenta de que hay alguna cosa que me molesta sobremanera y la acepto con la mejor de mis sonrisas, de esas que caen más de un lado de la boca un poco hacia abajo mientras el otro se eleva tímidamente. Aunque son los ojos los que mejor ríen, por mucho que parezca extraño.

Está bien, es un entrenamiento útil para la vida real, pero no me gusta nada. Prefiero ser arisco, áspero, impertinente. Cualquier cosa antes que cínico.

Por ejemplo (sé que alguien me lo preguntaría, al menos en privado), no me gusta nada que me digan “has engordado”, cosa evidente. A quien me dice algo así le fulminaría con la mirada y después le patearía los intestinos. O algo así. Pero no, opto siempre por el cinismo, una respuesta amable y que me haga quedar divino de la muerte. Pero joder, ¡es que me ha llamado gordo! ¿Donde tengo el maldito orgullo?

Bien mirado, no está tan mal ser un poco cínico (ya estoy recayendo).

  Desvaríos, PublicidadDVDCano :: 23.02.2009 @ 10.47

¿Por qué le hacen al pobre Casillas cantar ‘Me siento seguro’? Fue, para quien no lo recuerde, el lema de la publicidad de compresas Ausonia. “Me siento segura”, decía aquella publi, y ahora esto mismo vale para que un portero de fútbol de primera categoría anuncie un seguro. Menudo truño de publicidad, por lo más sagrado.

Aunque nada más repugnante que lo de esa compañía de telefonía que se publicita con un tío vomitando. Pero que ascazo, por favor. ¿Están enfermos los publicistas? Quizá no, y simplemente es que esto consiste ahora en hacer el spot más demencial, con la esperanza de que llame la atención a la mayor gente posible. Una aberración, en cualquier caso.

Al lado de estas dos campañas parece baladí criticar una de la ONCE porque me parezca que desprestigia sus propios sorteos transmitiendo la sensación de que es todo una exageración (“tienes en el ojo una nevera no frost”, dice uno de los spots). Esto al lado de lo del tío vomitando es una maravilla de la publicidad.