Llaman marketing de guerrilla a la táctica publicitaria que consiste en situar el reclamo comercial en un lugar y condiciones no habituales. SerÃa una forma de perseguir los objetivos de marketing planteados mediante métodos poco convencionales, que se basen en los hábitos y costumbres del público objetivo para sorprenderlos en sus actividades cotidianas. Una publicidad serigrafiada en un paso de cebra, o colgada de la fachada de un edificio, o cosas asÃ, se consideran dentro de esta categorÃa publicitaria.
Ahora bien, a veces la guerrilla se encona, y resulta excesiva. Es entonces cuando consigue efectos no deseados. Es el caso de uno de los dos ejemplos que traigo aquà hoy. La empresa Fox no quiere oir hablar de esta iniciativa publicitaria en la que en un cine sobresalÃan unos pies en medio de un pequeño charco de sangre. Publicitaban una serie de televisión y decidieron retirarlo tras tener que acudir a ese lugar la policÃa y asistentes sanitarios para tratar a varias personas de crisis nerviosa.
En el segundo de los casos la sangre está presente en paredes y suelo de unos aseos en un club de Hamburgo. Publicitan el canal televisivo ‘13th Street’ (aquà ‘Calle 13′) y la gracia está en que solo algunos clientes son capaces de ver esa estampa, complementada por un mensaje escrito en el espejo, ya que está todo pintado con un tinte solo visible cuando el lugar es iluminado por una luz especial. El cambio de luz era operado solamente cuando algunos clientes iban a entrar en los aseos.
La imaginación de los publicistas no tiene lÃmites, y eso que es muy bueno a veces también acarrea problemas.
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