por Los Otros el 29.10.2009 @ 12.02
9. Publicado por: Senador | 29 Octubre 2009 a las 08.36
”Niños, niñas y los demás, si venís os voy a enseñar algo extraño que hay aquí, la ciudad de Halloween”
Y como cada año por estas fechas, nos liamos la manta a la cabeza, sacamos del armario donde guardamos los momentos mágicos, el espíritu de D. Miguel (el más grande, siguiendo la línea, que diría el aún más grande Johnny Cash) y empezamos este baile de máscaras, tan gratificante como sólo puede ser una tradición por la que este ****** sentimental guarda infinito cariño.
Para mi, Halloween es Michael Myers y el Gato. Ni siquiera GH. Es pensar en disfraces para los críos y ponérselos a ver que tal les sientan. Así que, a riesgo de repetirme como cada año, ahí va mi lista.
Arturo: para mí sería (un latido intenso y grandeeeeee) sin duda el mejor James Bond de la historia, Daniel Craigg en el “Casino Royale”. Quinta esencia del borracho juerguista, mujeriego y mercenario. Vividor y bebedor sin patria vagando por el mundo por un puñado de dólares. Y también es Buggs Bunny, coño, ****** y divertido y con un punto correcaminos que me encanta (porque el tío es Tex Avery de cojones). Y por supuesto, Peter North en cualquiera de sus numerosas y fabulosas películas, dispuesto a ser la imagen eterna de la Central Lechera Asturiana.
Toscano: la verdad es que el chaval cada vez me cae mejor, no lo niego. Yo le veo como Ugarte en Casablanca (cada año hay uno que me recuerda al Lorre) y físicamente, no deja de recordarme siempre a Jesús Quintana (el inolvidable Turturro del Lebowski). Si por el fuese, sería Gusano en “Rounders”, timando a todo dios, pertrechado tras una baraja de póker. Y también, aunque no le pegue del todo, me recuerda al Vigo Mortessen de “Carlito’s way”, tratando de vender a Carlito Brigante por salvar su culo. Por cierto, junto con Hans, podrían ser una versión de carne y hueso de las urracas parlanchinas.
Hans: cada vez que le intuyo, estoy esperando que entre plano de improviso y entone a voz en grito aquello de “I wanna dance all night” en un puro homenaje al Agador Spartacus de “La jaula de las locas”. También le veo Yago en Othello, pero casi es más la señora Danvers de “Rebeca”, enamorada de su ama (Indhira), más allá de la muerte y celosa de que ninguna otra cometa la osadía de tratar de ocupar su lugar. Junto con su madre (es una maldad, la señora me cae todo lo bien que no me cae su hijo), serían un poco la versión culta y viajada de Tamara y su madre Margarita Seisdedos.
Angel: antes de nada decir que me parece lo más falso y opaco que ha entrado en esa casa en 11 ediciones (¿mensajeras? No, no te exagero). Tirar de Jack Sparrow es demasiado obvio (además de una ofensa imperdonable al inmenso Johny Deep). Así que me quedo con alguno de estos peregrinos coñazo, tipo Brad Pitt en la insoportable “Siete años en el Tibet”. Aunque debo confesar que viéndole interpretar el papelón de su vida en compañía de los “Janis”, me moría de ganas de verle cual Richard Harris colgando del palo mayor por los pezones en una especia de ceremonia ritual de iniciación.
Gerardo: si se va esta noche Arturo, él es mi gran esperanza blanca. Si el Nota (“El Gran Lebowski”) hubiese nacido en Majadahonda, tuviese un gusto musical horrible y fuese aficionado al mundo del corazón, le gustaría ser como Gerardo (The Machine). Es Belushi domesticado (cruzado con Dan Akroyd) y si el mundo fuese justo, llegaría a la final, ganándola de calle y sintiéndose como Di Caprio en su “Titanic” (el rey del muuuuuuuuundo), agarrando de la cintura a su Indira (a la que en su infinito mal gusto, debe ver como la princesa de sus sueños). ¡¡¡¡Larga vida al rey, coño!!!!
Indhira: es Kaa, la serpiente de “El libro de la Selva”. Glen Close en “Atracción fatal” y “Carmen” (mal bicho y calentorra) en versión de Paz Vega. Sería capaz de matarse sólo por ser adorada en su propio entierro. Y es la Panto más peluda y garbancera en cualquiera de sus múltiples reencarnaciones. Es un poco también la típica adolescente cabrona que ejerce de capitana de las animadoras en cualquier película americana de universitarios. Busca con desespero ser la novia del capitán del equipo de futbol, para así demostrarles a todas que ella es la más bonita de la fiesta. También le pegaría hacer un papel en “Las brujas de Salem”, enviando a todas sus rivales a la hoguera, acusándolas de practicar brujería y agarres para atrapar a sus hombres.
Laura: es una especie de pandillera bruta y descerebrada que sólo busca acabar con Gerardo (aniquilación total). Da para poco la moza, la verdad, sosa hasta el extremo. Lo único que la salva es su calentura machorra y lo ordinaria y zafia que es. Es muy de Almodóvar (más zafia, pero sin llegar a Waters) y sería un poco como la sobrina un poco refinada de Divine en “Pink Flamingos”, aunque a veces me la imagino de Jennifer Jason Leigh en “Mujer Blanca Soltera Busca”.
Melanie: yo es que la veo muy Patrick Swayze en “A Won Foo” (y cuando habla, más aún) y un poco la típica cortita que sale en las pelis porno y a la que sin que se de cuenta ya se la han metido (no diré por donde). Es muy Mira Sorvino en “Romy y Michelle” e incluso si tuviese más gracia, sería la propia Mira en “Poderosa Afrodita”.
Saray: aunque Pilarita sí que es puro Divine, su princesa sería más bien Miss Peggy en los Teleñecos o una especie de “Estanquera de Vallecas” en versión periférica y norteña. Y también Mary Sampere, tirándose pedos por el walkie en “Patrimonio Nacional”.
Carolina: es divina. Ophra y Aretta en “Granujas a todo ritmo” y Queen Latifah en “Chicago”, manejando el cotarro entre rejas. Tina Turner en “Mad Max III” y hasta la reina Cleopatra si los historiadores la hubiesen vestido de negra. También es Whoppie en “Sister Act” y cualquier papel de tía luchadora, cínica pero tierna, que se precie. Siempre que la veo, me pregunto cuando empezará a sonar la música y ella se partirá la garganta, aullando aquello de “Respect”.
Tati: Mi Tati, mi cría… mi Nikita (by Peta Wilson, of course), letal asesina programada para matar. Es una niña tierna que lo mismo se derrite de dulzura que se dedica a arrancarles las cabezas a sus muñequitas (si le auguro una mala vejez, casi la veo de mayor como Bette Davis en “¿Qué fue de Baby Jane?”). Es callejera (tu ere trit faiter…) y puedo imaginarla como la Novia, cogiendo a su peque de la mano, a los sones de Chingón para rematar una película cojonuda en la que ella es la ganadora y se larga con el maletín del dinero. Y a veces, muchas, prefiero verla como uno de los niños perdidos de “Nunca Jamás”.